A Silent Voice, una oportunidad para enmendar el daño ocasionado

 A Silent Voice (聲の形)
  • Guion y arte de Yoshitoki Oima.
  • Publicado entre agosto 2013 y noviembre 2014 en la revista Shounen Magazine (Weekly).
  • Licenciada por Milky Way Ediciones en 2014. Serie cerrada en siete tomos.
  • Una historia extra fue entregada en la premiere de la película en Japón, se titula A Silent Voice Special Book (映画『聲の形』Special Book).

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Sinopsis oficial: “Shôko Nishimiya… Odiaba tanto a esa chica.”
La diversión y la aventura son el lema de Shôya Ishida, un chico capaz de cualquier cosa con tal de vencer el aburrimiento. Pero su vida cambiará drásticamente tras conocer a Shôko Nishimiya, una chica sorda que ha sido transferida a su escuela.
(https://www.milkywayediciones.com/collections/all/products/a-silent-voice-vol-1)

Opinión: Se trata de la primera serie que compré de Milky Way y fue una de las mejores decisiones tomadas. ¡Qué pedazo de obra, damas y caballeros!
Originalmente esta historia comenzó con un one-shot del año 2008, que ganó el 80th Weekly Shounen Magazine Newbie Best Mangaka Award, pero no fue publicado hasta 2011 y republicado en 2013. Luego, a Oima las musas la inspiraron y convirtió esas páginas en siete maravillosos tomos.

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Nuevamente, tenemos entre manos una historia de bullying, un tema poco agradable pero necesario de tratar. Y es que está sucediendo ahora mismo en todo el mundo, se trata de atacar al que es diferente, simplemente porque lo es. Los compañeros que por no ser el próximo blanco se unen al acoso escolar; los maestros que no intervienen, los padres ausentes y sobre todo, las cicatrices que semejante experiencia genera en los involucrados.

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Arte: Es un dibujo muy agradable, con especial énfasis en las expresiones faciales, tan importantes en una historia de esta temática. Sentimos lo que sienten los personajes, y eso no es tan sencillo de lograr.

Los escenarios están muy bien y acompañan a la perfección la historia.

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Personajes: La historia comienza con los años de primaria de los protagonistas. Así conocemos a Shôya, un muchachito que se aburre de absolutamente todo: escuela, amigos, familia, y de la vida misma. Entonces decide pasar el tiempo provocando situaciones diferentes y extremas, haciendo pequeños “test de coraje” con sus compañeros. Es un niño problemático que constantemente está poniendo a prueba al mundo entero.
En este contexto entra en escena Shôko, la nueva compañera de clases que es muy pero muy bonita, pero claro, es sorda. Entonces Shôya encuentra un nuevo entretenimiento porque ¿qué puede ser más gratificante que meterse con ella y hacerle las mil y una? (por cierto, esto fue sarcasmo). Shôko intenta hacerse amiga de él, pero la rechaza porque es diferente… Es rara… Es de otro planeta.
Obviamente, cuando todo esto llega al punto álgido del bullying, Shôya se da cuenta de lo que ha hecho y… es demasiado tarde para cambiar el pasado.

O eso creíamos. ¡Gotcha!

Como narrador que es de la historia, nos demuestra que verdaderamente se arrepiente de sus acciones pasadas y quiere disculparse redimirse con su compañera de clases. El problema es que los años han pasado y no sabe muy bien cómo librarse de la culpa que lo carcome. Peeeeerooo… El reencuentro le brindará la oportunidad que necesita.

Ahora bien, Shôko es presentada a través de los ojos de Shôya,  por lo que muchos pueden creer que no está tan bien desarrollada como personaje. Esto no es así, para nada. Sus gestos, junto con sus señas, son todo lo que él obtiene (y nosotros también) para interpretar, conocer y trabar amistad con esta chica de la que no conoce absolutamente nada (¡tarea compleja si la hay!); Shôko es un personaje muy rico, entrañable y con el que empatizas de inmediato.

Los personajes secundarios complementan la historia a la perfección, desde los nuevos y viejos amigos hasta la familia de cada protagonista. Mención especial a las madres de estos chicos, porque demuestran cuánto aman a sus hijos y velan por su bienestar y su futuro.

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Edición: En formato tankōbon, con páginas a color que son una delicia y buen gramaje del papel. Las portadas son una más bella que la otra.

En conjunto: Creo que todo el mundo debería leer este manga porque es excelente. La narración es sublime, los personajes crecen, lloran, ríen y aprenden, el mensaje es claro y, si esta historia no toca alguna fibra de tu ser, entonces (parafraseo a Hermione Granger) tienes la gama emocional de una cucharita de té.

Puntaje: ¡Zanahorias!

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